L0s Grammy con los Beatles y Celia Cruz
Por: Larry Martínez Díaz
Hace unas horas tuvo lugar la 67.ª edición de los Premios Grammy en Los Ángeles, E.U.A, acapararando como cada año la mirada y los oídos, de medio mundo. En esta gala como es habitual, no faltaron además del glamour, las sorpresas, los récords y la polémica, como el premio a Mejor Interpretación de Rock para The Beatles por su tema Now and Them, a 55 años de su separación y con la asistencia de la Inteligencia Artificial, abriendo todo un debate al respecto.
Los cubanos también estuvieron presentes en la jornada, con participación en varias categorías, destacándose el galardón, en el apartado de Mejor Interpretación de World Music, a la pieza Bemba Colorá, de la percusionista estadounidense Sheila E. con la colaboración de la cantante y productora, nacida en la Habana, Gloria Estefan y la peruana Mimi Succar, en un homenaje a otra habanera, Celia Cruz. Recordemos que fue en la voz de La Guarachera de Cuba, que se popularizó este tema, del arreglista y compositor matancero José Claro Fumero, en los años 60.
Por su parte Cimafunk era nominado con Pa tu Cuerpa, como mejor Álbum Latino de Rock o Música Alternativa, junto figuras como Mon Laferte y Nathy Peluso, aunque el grammy fue a manos de la banda venezolana Rawayana. En al apartado de Mejor Álbum de Música Tropical Latina, competía el disco Vacilón Santiaguero, del multiinstrumentista y compositor Kiki Valera, hijo de la cuna del Son afincado en Seattle, que cedía ante Las Mujeres ya no lloran, de Shakira.
Pero fue en la categoría de Mejor Álbum de Jazz Latino donde mayor presencia cubana se tuvo, como suele suceder, con las nominaciones de COLLAB, de Hamilton de Holanda & Gonzalo Rubalcaba; El trío: Live in Italy, Horacio El Negro Hernández, John Beasley & José Gola y el disco Cuba and Beyond, de Chucho Valdés & Royal Quartet, tres producciones ampliamente cualificadas para obtener el premio.
El ganador resultó en cambio el multifacético pianista, arreglista y compositor natural de New York Zaccai Curtis, con su álbum Cubop Lives! Muchos pudieran pensar que con esta victoria quedó nuestra música fuera del podio, pero nada más lejos.‘Cubop’ es el término con el que se comenzó a denominar la fusión entre la música cubana y el bebop, variante del jazz desarrollada en los años 40, que terminó originando el llamado latin jazz, o lo que es lo mismo, jazz afrocubano.
Muchos de los músicos que inspiraron este tributo nacieron en nuestra isla y constituyen una fuente de inspiración directa para Curtis, que como buen neoyorkino, rinde homenaje a figuras como Dizzy Gillespie, Charlie Palmieri y Noro Morales, sin olvidar nombres como los de los cubanos Francisco Raúl Gutiérrez Grillo, “Machito”, Mario Bauzá, o el mítico Chano Pozo, que aparecen igualmente reverenciados en el álbum.
Lo realmente triste resulta que en Cuba estos maestros (y pudiéramos agregar en la lista a Arsenio Rodríguez, Israel López “Cachao”, Miguelito Valdés, Dámaso Pérez Prado, entre tantos) que constituyen pilares fundacionales de lo que en definitiva hoy conocemos como música latina, sean prácticamente desconocidos, salvo en pequeños círculos.
Basta mencionar que por estos días pasó nuevamente inadvertido el fallecimiento en Miami, un primero de febrero del año 2003, de otro gigantesco ignorado de nuestra cultura, Ramón, “Mongo”, Santamaría. El tumbador que seguramente tuvo mayor relevancia para la difusión y desarrollo del premiado jazz latino y responsable en gran medida de que la percusión cubana tenga hoy una presencia habitual en muchas agrupaciones y bandas, de diversos géneros. Por si fuera poco el primer cubano en obtener un Premio Grammy, en el año 1978; cosas que pasan con el éxito, la música cubana y el olvido.
Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.
